El Trato a los Braceros en Texas

anuncio racista...


Durante muchos años, México rehusó autorizar la salida de braceros a Texas debido a la discriminación sistemática de los trabajadores agrícolas migratorios en ese estado. A pesar de su invaluable contribución a la economía del estado, los jornaleros del campo enfrentaban abusos y un trato infáme de parte de los texanos. Existen documentos de esa época que nos enseñan lo que ocurría.

Hace 50 años, la profesora Pauline R. Kibbe escribió lo siguiente:

Esto es típico de lo que pasaba en 1944. Un sabado en la tarde del mes de octubre de ese año, se podían contar 496 camionetas de trabajadores migratorios en las calles de Lubbock, "la capital" de la región productora de algodón de las llanuras. Lubbock es una ciudad de entre 40,000 a 50,000 habitantes. Cada camioneta cargaba un promedio de quince migrantes, de todas las edades, lo que nos daba un total estimado en 7,440 migrantes llegados a Lubbock para pasar el fin de semana, en busca de empleo, comprar sus comestibles y otros productos básicos para la semana siguiente, y buscar un poco de recreo.

Se sabe que algunos de los grandes grupos llegaron s gastarse hast $100 en un día, solamente en la compra de comestibles, durante lo más intenso de la temporada. Pero para hacer una estimación conservadora, vamos a suponer que cada uno de los 496 grupos en Lubbock gastaron ese fín de semana un promedio de $25.00. Esto representa un total de $12,400.00 de ingreso en un sólo fin de semana para los negocios de todo tipo.

Sin embargo, Lubbock no ha tomado ninguna providencia para ocuparse de esta corriente de gente, que llega regularmente cada otoño, cada fín de semana de cada otoño. No hay ningún lugar donde puedan estacionar sus vehículos, darse un baño, cambiarse de ropa o simplemente ir al sanitario.

Migrantes en troca...Las condiciones existentes en los pueblos de esa parte del estado eran, en 1944, más o menos iguales a las existentes en Lubbock. En algunos lugares era aún peor. En Lamesa, según se dijo en unha junta, que los sanitarios de la presidencia municipal, los cuales pudieran ser utilizados muy convenientemente por los migrantes, eran clausurados los sábados al mediodía, y se usaban las estaciones de gasolina, excepto que en algunas lo prohibían sus dueños debido a objeciones del resto de la clientela. Como resultado, los migrantes eran forzados a hacer sus necesidades donde pudieran hacerlo por lo que una epidémia de disenteria, originada entre ellos, rápidamente se propagó en todo el pueblo de Lamesa y en las escuelas.

Como consecuencia natural, los jornaleros llegaban el sabado a los pueblos más cercanos, después de piscar algodón toda la semana sin haber tenido acceso a baños para asearse. Por lo tanto, su apariencia física no era tan atractiva como no no sería para ningún grupo de gente que hubiera pasado por una experiencia similiar. Como no había baños disponibles para ellos en los pueblos, siempre andaban sucios y se les negaba la entrada o servicio en sitios públicos en negocios y de diversión tales como cafes, barberías y en algunas instancias, cines. Pero en algunos de los pueblos grandes había cines en los barrios mexicanos sonde se exhibían películas con diálogos en español...

Como ejemplo de la forma en que las condiciones discriminatorias en los pueblos afectan la fuerza de trabajo, podemos considerar la historia del contratista de mano de obra agrícola que estaba estacionado en el condado Hockley durante la temporada algodonera de 1944. Cierto granjero del condado, avecindado al pueblo de Ropesville, necesitaba malamente un buen número de piscadores y se puso en contacto con el contratista. Fue así como una tarde, el contratista reclutó a un jefe de cuadrilla y a dos o tres jornaleros de un rancho de Levelland, la cabecera del condado, con el fin de visitar el rancho. Encontraron una buena cosecha de algodón, vivienda aceptable, se pusieron de acuerdo en el precio y prometieron regresar al día siguiente desde Levelland para trabajar.

En el viaje de regreso a Ropesville, el contratista y los trabajadores se detuvieron en el único café que estaba abierto en el pueblo. Era como las ocho de esa noche fría y querían tomarse una buena taza de café. No había nadie en el café. El dueño se les acercó y les preguntó: "¿Qué quieren?". El contratista le respondió: "Yo quiero una taza de café. No se los muchachos, a lo mejor ellos quieren un emparedado". El dueño dijo: "No le sirvo a mexicanos". Por lo que el contratista replicó: "Bueno estos muchachos se encuentran aquí para ayudar a los granjeros a levantar sus cosechas. Apenas se han puesto de acuerdo en venir a trabajar mañana para el Sr. Blank. Yo no veo que tenga de tanta elegancia su café y no veo porque no nos puede servir una taza de café." El dueño le dijo planamente: "Le puedo servir a usted, pero no le sirvo a los mexicanos". "No", le contestó el contratista, "tampoco a mi me sirve", y se salieron del lugar.

Latin Americans in Texas, de Pauline R. Kibbe, University of New Mexico, Albuquerque, 1946.



El kkk...Informe del Cónsul:

El racismo contra los "braceros"

Los "braceros" sufrieron en carne propia actos de discriminación no solamente a manos de grupos racistas extremistas sino aún del cidadadano texano común. Lo que sigue ha sido tomado de un informe preparado por el cónsul mexicano sobre este tema, para darnos una idea del clima de racismo existente en Texas durante el programa bracero".

O'Donnell, Texas
Hice mi arribo a dicho pueblo, el 26 de noviembre. El domingo anterior, o sea el 22 del mismo mes, ya se había registrado una especie de motín, pues un grupo numeroso de compatriotas se congregó ante el único restaurante que existe en dicho lugar y que lleva el nombre de Recreation Center, para protestar por haberse fijado un rótulo en uno de los aparadores en donde se advertía a los mexicanos que no se les daría servicio en el interior del citado establecimiento. Con la intervención del deputy sheriff de dicho pueblo y la del señor Pedro Tijerina, a quien se le ha encomendado la formación de una Comisión Honorífica, se logró que se retirara el mencionado cartel denigrante para los connacionales y que tan justamente los había indignado, calmándose en esa forma el tumulto sin que hubiera habido ni lesionados ni arrestos...

Lamesa, Texas
Es un pueblo situado en una región netamente agrícola y donde predominan los sembradíos de algodón. Tendrá unos cuatro mil habitantes. La principal industria son los despepitadores y nuestros hombres o braceros, son los que le dan la mayor vida a este lugar. Parece mentira, pero a pesar de esta última circunstancia, es donde más hacen alarde de la segregación para con los nuestros. Existen ocho cafés o fondas que, unos teniéndo rótulos denigrantes y otros sin ellos, en todos se les niega el servicio de comidas a los connacionales...

Big Springs, Texas
Existen también, como en la otras poblaciones, algunos restaurantes con letreros en donde se prohibe la entrada a los mexicanos...

Midland, Texas
En esta población, no se les niega a los mexicanos el servicio, pero se les obliga a que, los que compran, lo tomen en la cocina...

Pecos, Texas
En este lugar se han notado actos de segregación en los cines, los cuales consisten en hacer que los mexicanos suban al palco, que es una localidad destinada a la raza negra...

Tenemos quejas de Sneider, Morton, Tahoka, Lubbock y Amarillo. Es el mismo clamor, pues las arbitrariedades siguen a la orden del día... Un ejemplo: en Morton, un policía golpeó a un paisano y a su esposa porque se negaban a sentarse en el lugar destinado a los negros en un cine de la localidad...

Tomado de un informe del Cónsul General de México en el estado de Texas, Raúl Michel, fechado en El Paso, Texas el 9 de diciembre de 1942, al Secretario de Relaciones Exteriores de México.

|Principio| |Continúa| |Anterior|


|Home Page| |Primera Página| |Los Braceros|